Katia Saavedra lidera la asociación MEANTO y acompaña a 10 mujeres artesanas en el fortalecimiento de un emprendimiento que revalora los saberes Ashaninkas y genera nuevas oportunidades económicas para sus familias.
Katia Saavedra Vargas – Artesanías Ashaninkas que nacen del bosque
En la comunidad nativa Pitirinquini, socia del ECO ASHANINKA, diez mujeres fortalecen sus capacidades para impulsar un emprendimiento artesanal que contribuye a la economía de sus familias y mantiene vivos los saberes ancestrales de su pueblo. Organizadas en la asociación de artesanas MEANTO —nombre que en lengua Ashaninka significa guacamayo— elaboran piezas únicas de mostacillas, cestería, bisutería, collares, aretes y telares, creadas con semillas, fibras y otros recursos provenientes de los bosques de la Reserva Comunal Ashaninka.
Con diez años de trayectoria, la asociación es liderada por Katia Saavedra Vargas, quien además de ser la presidenta de MEANTO, comparte sus conocimientos con las demás integrantes, a quienes cariñosamente llama “mamitas”. Juntas elaboran piezas únicas que reafirman la identidad cultural de su comunidad y convierten la tradición en una fuente de sostenibilidad y futuro.
Capacidades para fortalecer el emprendimiento de MEANTO
Como parte del acompañamiento del Programa Mujer de ANECAP, se realizaron las instalaciones eléctricas necesarias para poner en funcionamiento las máquinas de coser entregadas por PROCOMPITE.
Asimismo, las artesanas recibieron capacitaciones en el manejo de maquinaria textil, técnicas de corte y confección y acabados especializados en bisutería. Estos nuevos aprendizajes les permiten diversificar y ampliar la oferta productiva de MEANTO, elevando los estándares de calidad y acabado de cada una de sus piezas.
Del bosque a nuevos espacios de comercialización
El acompañamiento también abrió nuevas oportunidades para la promoción y venta de sus productos. De esa forma, las integrantes de MEANTO participaron en el V Aniversario de Unión Asháninka – Mantaro 2026 y en la Expo Feria de Pichari en el VRAE (Cusco), espacios donde presentaron sus piezas artesanales elaboradas desde su comunidad y dieron a conocer el trabajo de sus artesanas.
Para estas mujeres, el emprendimiento representa una alternativa para generar ingresos y contribuir al sustento de sus familias. A la vez, les permite continuar transmitiendo conocimientos y prácticas que forman parte de su cultura.
Mujeres que lideran desde su territorio
Para Katia, el crecimiento de MEANTO no se trata únicamente de producir y vender artesanías. Su principal motivación es avanzar junto a las mujeres que forman parte de su asociación y poder generar nuevas oportunidades para ellas y sus familias.
“Mi expectativa es salir adelante con mis mamitas”, afirma.
La historia de MEANTO refleja cómo el liderazgo de las mujeres, los conocimientos del pueblo Ashaninka y los recursos que brinda el bosque pueden articularse para impulsar iniciativas económicas sostenibles desde las propias comunidades. Con el apoyo del ECO ASHANINKA, la jefatura de la Reserva Comunal Ashaninka y el acompañamiento del Programa Mujer de ANECAP, lideresas como Katia, continúan fortaleciendo su emprendimiento y llevando su identidad a nuevos espacios.